España ha sido un país católico en que muchos aspectos de la vida, incluidas las formas populares de celebrar la Navidad, adquirieron un tinte católico al paso de los siglos. Caen fe y práctica religiosas y caen sus derivaciones, lo que puede observar en las canciones más escuchadas en fechas navideñas, los villancicos de antaño y las llamadas canciones navideñas de hogaño.
viernes, 27 de diciembre de 2019
domingo, 8 de diciembre de 2019
Eclipse católico en las Fiestas de Invierno
Y no las llamo Fiestas de Navidad porque en el estado de paganismo que hemos alcanzado en España, y con parte de las autoridades atacando sañudamente lo que queda de catolicismo, cualquier asociación de estas fiestas con el nacimiento del Verbo encarnado sería profanar el Nombre divino.
Para envolver regalos quería algún papel que hiciese referencia a la Navidad: el Niño Jesús, el Portal de Belén… pero después de recorrer grandes almacenes, bazares y papelería lo único que encontré fue algún Papa Noel, muchas Blancanieves y otros personajes infantiles, algún copo de nieve y una cantidad abrumadora de papeles con motivos vegetales y abstracciones geométricas.
Yo estaba dispuesto a rebajar mis pretensiones. A falta del Niño divino me habrían bastado los ángeles cantando «Gloria in excelsis Deo», o los pastores recibiendo su anuncio, o los Reyes Magos en sus camellos. Pero ni eso.
Al final, rebajando y rebajando exigencias, me habría conformado con un papel en que apareciese Herodes. Es el malo de la historia, pero al menos es un personaje que aparece en los evangelios del tiempo de Navidad. Y tampoco se me negará que es un sujeto que encaja muy bien en nuestros tiempos, al menos por el lado de su afición a matar niños.
Para envolver regalos quería algún papel que hiciese referencia a la Navidad: el Niño Jesús, el Portal de Belén… pero después de recorrer grandes almacenes, bazares y papelería lo único que encontré fue algún Papa Noel, muchas Blancanieves y otros personajes infantiles, algún copo de nieve y una cantidad abrumadora de papeles con motivos vegetales y abstracciones geométricas.
Yo estaba dispuesto a rebajar mis pretensiones. A falta del Niño divino me habrían bastado los ángeles cantando «Gloria in excelsis Deo», o los pastores recibiendo su anuncio, o los Reyes Magos en sus camellos. Pero ni eso.
Al final, rebajando y rebajando exigencias, me habría conformado con un papel en que apareciese Herodes. Es el malo de la historia, pero al menos es un personaje que aparece en los evangelios del tiempo de Navidad. Y tampoco se me negará que es un sujeto que encaja muy bien en nuestros tiempos, al menos por el lado de su afición a matar niños.
miércoles, 30 de octubre de 2019
Puedes ser católico en una selva sin necesidad de que te hagan un sínodo
Ni sínodo, ni diaconisas, ni sacerdotes casados, ni proclamas ecologistas, ni obispos alemanes, ni rito amazónico, ni procesiones con barcas e imágenes de la Pachamama, ni nada de nada. Lo único que hace falta para ser católico es fe.
Mientras en el Vaticano se celebraban ceremonias idolátricas y nuestro lamentable Papa pedía disculpas porque unas personas cogieron ídolos, a los que se estaba dando culto en un templo católico, y los tiraron al río, en Sudán del Sur, una absoluta porquería de país en continua guerra y miseria, un grupo de católicos decidió que era totalmente incompatible la fe con conservar imágenes de ídolos y brujería y pidió a todos los vecinos del pueblo –un pueblo en medio de la selva en el que la Santa Misa se celebra bajo grandes árboles a falta de templo- que renunciasen a ellas o renunciasen a su pertenencia a la Iglesia. Dios los tenía de su mano, mucho más que a los reunidos en el sínodo del bochorno, y parece que todos eligieron apartarse de los ídolos y servir al Señor.
Según cuenta, emocionado, el misionero que acudió este pasado domingo a celebrarles la Santa Misa, durante el entusiasta canto del Credo hicieron una fogata y arrojaron a ella los ídolos, con el feliz resultado que es de suponer, y, por si fuera poco, tras la quema y antes de reincorporarse a la celebración, se purificaron con agua por haber estado demasiado cerca de esas imágenes. ¿Qué estarían haciendo a esa misma hora los neopaganos sinodales?
Me declaro hermano en la fe de esos católicos de Sudán del Sur, de los del sínodo primo lejano, como mucho, y a los italianos que arrojaron los ídolos al río Tíber una advertencia: su intención fue muy buena, pero su ejecución deficiente; lo tradicional en materia de ídolos es quemarlos y si así lo hubiesen hecho nadie los habría podido repescar y volver a poner en el templo de Santa Maria in Transpontina. Mantengamos las sanas tradiciones, los ídolos se queman en el tiempo presente; el fuego para los idólatras vendrá después de su muerte.
Mientras en el Vaticano se celebraban ceremonias idolátricas y nuestro lamentable Papa pedía disculpas porque unas personas cogieron ídolos, a los que se estaba dando culto en un templo católico, y los tiraron al río, en Sudán del Sur, una absoluta porquería de país en continua guerra y miseria, un grupo de católicos decidió que era totalmente incompatible la fe con conservar imágenes de ídolos y brujería y pidió a todos los vecinos del pueblo –un pueblo en medio de la selva en el que la Santa Misa se celebra bajo grandes árboles a falta de templo- que renunciasen a ellas o renunciasen a su pertenencia a la Iglesia. Dios los tenía de su mano, mucho más que a los reunidos en el sínodo del bochorno, y parece que todos eligieron apartarse de los ídolos y servir al Señor.
Según cuenta, emocionado, el misionero que acudió este pasado domingo a celebrarles la Santa Misa, durante el entusiasta canto del Credo hicieron una fogata y arrojaron a ella los ídolos, con el feliz resultado que es de suponer, y, por si fuera poco, tras la quema y antes de reincorporarse a la celebración, se purificaron con agua por haber estado demasiado cerca de esas imágenes. ¿Qué estarían haciendo a esa misma hora los neopaganos sinodales?
Me declaro hermano en la fe de esos católicos de Sudán del Sur, de los del sínodo primo lejano, como mucho, y a los italianos que arrojaron los ídolos al río Tíber una advertencia: su intención fue muy buena, pero su ejecución deficiente; lo tradicional en materia de ídolos es quemarlos y si así lo hubiesen hecho nadie los habría podido repescar y volver a poner en el templo de Santa Maria in Transpontina. Mantengamos las sanas tradiciones, los ídolos se queman en el tiempo presente; el fuego para los idólatras vendrá después de su muerte.
lunes, 14 de octubre de 2019
¿A qué fui al funeral?
Hoy asistí al funeral de un buen creyente, devoto practicante, colaborador de la Iglesia y que, además, me caía bien por su amable y afectuoso trato. Todo bien. Si no voy al funeral de personas así ¿a cuáles voy a ir?
La homilía fue francamente favorable al difunto aunque sin caer en excesos, dejó margen para la eventual canonización (no todos los sacerdotes lo dejan). Pero me fijé en que no aparecieron palabras ni conceptos como pecado, purificación, ayuda de los vivos a los difuntos o mínima alusión a remota posibilidad de condenación. Empecé a fijarme más en lo que se decía y advertí que en la oración universal no aparecía tampoco ninguno de esos conceptos y, en el resto de las oraciones de la misa, tampoco aparecían, al menos en relación expresa al difunto concreto por el que, presuntamente, se celebraba el funeral.
¿A qué fuimos al funeral los siete celebrantes y más de cien asistentes? Los demás no lo sé; yo fui a pedir a Dios, para empezar por lo mayor, que libre de las penas del Infierno a esa persona estimada y, puestos a pedir no quedemos cortos, que si necesita purificación acepte mis pobres oraciones, unidas al sacrificio de Cristo que en ese funeral se celebraba, en beneficio de ella. Así lo hice porque yo ya fui con la lección aprendida, desde el catecismo de niño, no por lo que dijeron y rezaron los celebrantes de ese funeral que no se dignaron darme pista alguna al respecto.
La homilía fue francamente favorable al difunto aunque sin caer en excesos, dejó margen para la eventual canonización (no todos los sacerdotes lo dejan). Pero me fijé en que no aparecieron palabras ni conceptos como pecado, purificación, ayuda de los vivos a los difuntos o mínima alusión a remota posibilidad de condenación. Empecé a fijarme más en lo que se decía y advertí que en la oración universal no aparecía tampoco ninguno de esos conceptos y, en el resto de las oraciones de la misa, tampoco aparecían, al menos en relación expresa al difunto concreto por el que, presuntamente, se celebraba el funeral.
¿A qué fuimos al funeral los siete celebrantes y más de cien asistentes? Los demás no lo sé; yo fui a pedir a Dios, para empezar por lo mayor, que libre de las penas del Infierno a esa persona estimada y, puestos a pedir no quedemos cortos, que si necesita purificación acepte mis pobres oraciones, unidas al sacrificio de Cristo que en ese funeral se celebraba, en beneficio de ella. Así lo hice porque yo ya fui con la lección aprendida, desde el catecismo de niño, no por lo que dijeron y rezaron los celebrantes de ese funeral que no se dignaron darme pista alguna al respecto.
sábado, 12 de octubre de 2019
Cualquier cosa antes que una Misa… si es de la Forma Extraordinaria
Hace poco más de un año se solicitó del Deán y del Arzobispo la posibilidad de celebrar Misa de la Forma Extraordinaria del Rito Romano en la Catedral de Oviedo. Es Sr. Arzobispo guardó augusto silencio –al menos no dijo tonterías que ofenden la inteligencia-, el Sr. Deán respondió cosas como que la Catedral es la sede de la Forma Ordinaria y no sería correcto celebrar allí las dos formas.
sábado, 24 de agosto de 2019
Se puede ser hereje y jesuita
¡Si San Ignacio levantara la cabeza!
Hemos visto jesuitas favorables al aborto o a las relaciones homosexuales, algún negador de la virginidad de María y otros especímenes contradiciendo pertinazmente doctrinas católicas claras y claramente indudables para estar en comunión de fe con la Iglesia. Con tanto hereje suelto en esa banda alguno tenía que llegar a jefe, y ha llegado.
Hemos visto jesuitas favorables al aborto o a las relaciones homosexuales, algún negador de la virginidad de María y otros especímenes contradiciendo pertinazmente doctrinas católicas claras y claramente indudables para estar en comunión de fe con la Iglesia. Con tanto hereje suelto en esa banda alguno tenía que llegar a jefe, y ha llegado.
sábado, 10 de agosto de 2019
Católicos estadounidenses y Presencia Real
Hace unos días vi en medios católicos cierta alarma porque la mitad de los estadounidenses, que dicen ser católicos, creen que la presencia eucarística de Cristo es simbólica, no real. Creo que habría más motivo para alarmarse con el estado del catolicismo español, pero como en España escasean estudios de ese género tenemos menos ocasiones para alarmarnos.
sábado, 3 de agosto de 2019
Todo se lo exponía con parábolas,
pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado. Marcos 4,34
Existen puntos de doctrina, fuertemente enlazados con la disciplina y la pastoral, que están sobradamente claros desde hace siglos y son oscurecidos, deliberada y malignamente, por algunos sectores de la Iglesia. En su proceso de creación de confusión y negarse a disipar las dudas que ellos mismos generan artificialmente, algunos tienen la osadía de decir que Jesucristo dejaba sus enseñanzas un tanto ambiguas al utilizar parábolas que pueden sugerir diversas interpretaciones.
Nosotros, la Iglesia, recibimos la fe de los Apóstoles. No nos alimentamos de la gente que un día oyó al Señor una parábola, otro día le vio realizar un milagro y un tercer día se fue a cuidar de sus campos y animales porque aquel profeta no daba de comer todos los días. Nosotros nos alimentamos de los que, además de oír las parábolas con las que Cristo instruía al pueblo en general, recibieron, primero, las explicaciones más detalladas del Maestro y, después, al Espíritu Santo.
Es totalmente ilegítimo, un crimen contra la salvación de las almas, oscurecer la doctrina, y de ese modo las conciencias; y si para ello se usa en vano el nombre de Jesucristo, blasfemo.
Existen puntos de doctrina, fuertemente enlazados con la disciplina y la pastoral, que están sobradamente claros desde hace siglos y son oscurecidos, deliberada y malignamente, por algunos sectores de la Iglesia. En su proceso de creación de confusión y negarse a disipar las dudas que ellos mismos generan artificialmente, algunos tienen la osadía de decir que Jesucristo dejaba sus enseñanzas un tanto ambiguas al utilizar parábolas que pueden sugerir diversas interpretaciones.
Nosotros, la Iglesia, recibimos la fe de los Apóstoles. No nos alimentamos de la gente que un día oyó al Señor una parábola, otro día le vio realizar un milagro y un tercer día se fue a cuidar de sus campos y animales porque aquel profeta no daba de comer todos los días. Nosotros nos alimentamos de los que, además de oír las parábolas con las que Cristo instruía al pueblo en general, recibieron, primero, las explicaciones más detalladas del Maestro y, después, al Espíritu Santo.
Es totalmente ilegítimo, un crimen contra la salvación de las almas, oscurecer la doctrina, y de ese modo las conciencias; y si para ello se usa en vano el nombre de Jesucristo, blasfemo.
martes, 25 de junio de 2019
¿Cómo le sienta a Dios que lo comparen con ídolos?
![]() |
| El Papa sonriendo, bastante más que a muchos católicos, Buda en primer término y Cristo al fondo y porque, gracias a Dios, ese budista tan alto no coincidió delante. |
En la misa de hoy se leyó un fragmento del Segundo Libro de los Reyes –no estoy seguro de si era el que de verdad correspondía-, aquel en que Senaquerib trata de conquistar Jerusalén y envía a su rey, Ezequías, una carta jactándose de haber conquistado otros reinos y, aquí viene el error de Senaquerib, negando el poder de Dios para proteger a Jerusalén.
Ezequías capta la ofensa que supone esa carta y la explota a fondo en su oración. En el templo la despliega ante el Señor y le insiste en que Él es el único Dios de todos los reinos del mundo, que Senaquerib ha destruido los dioses de otros reinos porque no eran dioses, sino hechura de manos humanas, y le pide que manifieste ante el mundo su señorío salvando a Jerusalén.
Ya sabemos que el episodio acabó muy mal para el rey asirio. Dios se complació en ayudar a Ezequías, que le reconocía debidamente, y ahuyentó al blasfemo que lo tomaba por uno de tantos ídolos humanos.
¿Y cómo acabarán estos episodios contemporáneos de sincretismo que ponen todas las religiones y sus presuntos dioses al mismo nivel que Dios? Desde algún vídeo del Papa en que se da el mismo valor a los símbolos budistas, musulmanes y católicos hasta las recientes necedades sobre lo valioso de la espiritualidad ancestral amazónica o la conveniencia de instruir a los teólogos católicos en el Corán. No se como acabarán, pero de momento en la Iglesia vamos bastante mal, en caída libre en muchos países y en muchísimas órdenes religiosas un tanto sincretistas.
En fin, que si tuviese que apostar le daría más posibilidades a Senaquerib que a muchos miembros de la actual degeneración católica.
miércoles, 22 de mayo de 2019
Un jesuita que cree en Dios
Todavía quedan. Este miércoles asistí a una conferencia de D. Juan Antonio Martínez Camino, obispo auxiliar de Madrid, sobre Benedicto XVI como teólogo. Resaltó la tesis de Ratzinger de que lo que nos trajo Jesús fue a Dios, el hacer visible a Dios, el hacer que lo conozcamos, y mostró absoluta conformidad con esa idea.
Ya ven, un jesuita que no considera que lo más importante sea la hermandad universal de los hombres, la opción preferencial por los pobres, el cuidado de la madre tierra, la comunión de los divorciados vueltos a casar, la aceptación de las parejas homosexuales en la Iglesia o la admisión ilimitada de inmigrantes en Europa.
Ya ven, un jesuita que no considera que lo más importante sea la hermandad universal de los hombres, la opción preferencial por los pobres, el cuidado de la madre tierra, la comunión de los divorciados vueltos a casar, la aceptación de las parejas homosexuales en la Iglesia o la admisión ilimitada de inmigrantes en Europa.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

