jueves, 29 de septiembre de 2022

Sobre las condenas del préstamo a interés

     Ocasionalmente leo artículos en los que se afirma, si nos dejamos de rodeos, que todo préstamo con interés es pecado mortal. Algunos recalcan que no importa lo pequeño que sea el interés, lo largos que puedan ser los plazos, los grandes beneficios que pueda suponer para el prestatario ni nada de nada: pecado mortal sin más posibilidades. Siempre aprecio en tales artículos los mismos defectos; ignoro si se pueden corregir o no para mantener ese tesis tan rigurosa, pero me gustaría ver algún intento.

lunes, 18 de julio de 2022

Más sobre católicos estadounidenses y sus creencias y prácticas

     Cierta organización que se llama Real Clear Media Group tiene un brazo llamado RealClear Opinion Research que se dedica a estudiar los estados de opinión por diversos medios, como la encuesta para la televisión católica EWTN que ahora comentaré. Se trata de una encuesta entre católicos de Estados Unidos sobre diversas cuestiones políticas y religiosas, pude hallarse en https://www.realclearpolitics.com/real_clear_opinion_research/catholic_voters_sour_on_biden_split_over_midterms.html , que se hizo días antes de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos declarase que el aborto no es un derecho constitucional. Dejo a un lado las opiniones más políticas de esos católicos para mirar los aspectos religiosos.

jueves, 2 de junio de 2022

La conspiración de las estelas químicas

     Hay quienes sostienen que existe una conspiración en cuya virtud un buen número de aviones, que vistos desde tierra parecen unos más de los muchos aviones de pasajeros que hay en vuelo por todo el mundo, van soltando aerosoles de diversas sustancias químicas con fines maléficos: alterar el clima, controlar la conducta de las personas, provocar epidemias, dañar las cosechas y algunas cosas más. Su grito de guerra podría ser ¡nos están fumigando! Parece que esta teoría empezó a difundirse a partir de que en 1996 se publicase algún informe sobre modificación del clima por parte de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Obsérvese que la fecha próxima a la gran expansión de Internet entre el público, esa tierra en que arraiga cualquier semilla buena o mala, ese lugar de reunión de las cabezas más diversas donde lo que dijo un célebre torero «Hay gente pa tó.» es más cierto que en cualquier otro sitio.

martes, 12 de abril de 2022

Misa crismal

     Hoy asistí a la misa crismal en la catedral de Oviedo. Ofició el Arzobispo junto con no menos de 98 presbíteros. También hubo cinco diáconos, maestro de ceremonias, cantores solistas –no coro- y acólitos. De público, perdón, fieles asistentes solamente un centenar, la vez que menos hemos acudido; poco más que mediados los bancos de la nave central y vacías las, inútilmente dispuestas, sillas de las naves laterales.
     La procesión de entrada ya valió la pena. Aunque las normas solamente exigen que lleve casulla el celebrante principal, todos los presbíteros la llevaban y todas iguales; nunca lo había visto en nuestra catedral. Pero lo que me llevó al borde del pasmo fue ver acólitos con alba, cíngulo y amito. ¡El colmo de la corrección indumentaria! Lo que nunca había visto ni esperado ver: parte de los acólitos con amito. No es como para que diga con el anciano Simeón «Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz…». Lo que he visto no es para tanto como lo que vio él, pero poco más me queda por ver en liturgia Novus Ordo.
     Toda la celebración transcurrió con gran corrección, no advertí ningún incumplimiento de las normas litúrgicas. La comunión de los celebrantes, que en otras ocasiones fue una chapuza, está vez se hizo como está mandado, y hasta hubo algo de latín: Sanctus y Paternoster. Puro espíritu de la letra del Vaticano II.
     Al final solamente pude preguntarme ¿habrán recapacitado dándose cuenta de que ni el mal gusto ni la arbitrariedad litúrgica conducen a nada? También puede ser algo más sobrenatural: los responsables de la celebración fueron de excursión a Damasco y alguno dio un traspiés por el camino con resultados paulinos. Por mi parte solamente puedo pedir a Dios, al Arzobispo y a los responsables de las liturgias catedralicias que sigan avanzando por este camino.

jueves, 27 de enero de 2022

«Nova inordinatio» de la Misa

     Después de echar un vistazo a las normas contenidas en el misal de 1962, la Misa Tradicional de rito romano, decidí hacer algo similar con las del misal de 1970, el Novus Ordo implantado por San Pablo VI y levemente modificado por sus sucesores; en concreto examiné la edición más reciente aprobada para España. Me animó a ello el padecer, desde hace unos cincuenta años, la anarquía litúrgica en que hemos caído; en vez de establecerse una nueva normativa litúrgica, el célebre Novus Ordo, lo que de verdad rige es una Nova Inordinatio, un hacer cada sacerdote lo que le da la gana sin que Papa y obispos pongan orden, y los cada vez más escasos fieles a tragar lo que les echen.
     El misal Novus Ordo empieza con una serie de normas y criterios, la Ordenación General del Misal Romano (OGMR). Estas normas empiezan con una parte doctrinal y luego siguen instrucciones sobre ornamentos, gestos, oraciones, canto, altar… En el se percibe cierta rebaja del carácter sacrificial de la Misa, aunque se afirme muy rotundamente, cierta merma del respeto al misterio que se celebra y a la Presencia Real y un gran afán de espectáculo, en buena parte la Misa se concibe como espectáculo para los asistentes; en resumen, protestantización leve en la teoría, grande en la práctica que vemos todos los días.

viernes, 15 de octubre de 2021

¿Qué tienen que hacer el monaguillo y el pueblo en la Misa Tradicional?

     En los primeros días de la reforma impuesta por San Pablo VI, valiéndose del respeto que por aquel entonces tenían gran parte de los católicos a la autoridad del Papa, una señora le comentó a otra a la salida de Misa:
     - ¿Oíste al cura cuando dijo «El Señor esté con vosotros»?
     - Sí.
     - Pues eso quiere decir «Dóminus vobíscum».
     Sea cierta o no la anécdota, es lógico que entre dos formas de hacer algo, entre dos celebraciones distintas de la Misa, busquemos correspondencias y equivalencias, traslademos gestos, actitudes y modos de estar y participar de una a otra.

martes, 6 de julio de 2021

Peregrinación de Oviedo a Covadonga

     Nuestra Señora de la Cristiandad parece ser un grupo de laicos piadosos y, como tales, saben apreciar las formas de culto tradicionales, la práctica tradicional de los sacramentos, la necesidad de las manifestaciones públicas de fe y otras cosas que horrorizan a nuestros progresaurios eclesiales. Su muy acertada interpretación católica de los signos de los tiempos –que son como para echar a correr- les ha decidido a organizar una peregrinación a pie de Oviedo a Covadonga, entre los días 24 y 26 del corriente mes, según el estilo de la que desde hace años se dirige de París a Chartres.
     La peregrinación saldrá de la catedral de Oviedo, previa celebración de una misa; para ser más precisos, previa celebración del Santo Sacrificio de la Misa según la Forma Extraordinaria del Rito Romano a las 7 de la mañana.
     Será cosa digna de ver. Una catedral, cuyos responsables prefieren que les saquen una muela antes que pasar por que se celebre en ella según la Forma Extraordinaria, acogiendo una de tales misas solemne con su celebrante y hasta unos veinte sacerdotes asistiendo en el oficio de diácono, subdiácono, maestro de ceremonias y lo que haga falta. Los fieles asistentes (sospecho que bastante más fieles de lo habitual en número y fidelidad) pueden llegar a los seiscientos. Añado, para mayor horror progre, que los fieles recibirán la comunión de rodillas y en la boca.
     El resto de los días de la peregrinación van a ser del mismo tenor litúrgico. ¡Tiemblen los enemigos del latín en la Iglesia!
     Mis ánimos a los de Nuestra Señora de la Cristiandad. Si las cifras no alcanzasen lo esperado o fallan algunas cosas, tranquilos; lo que consigan hacer será bueno, bien orientado, constructivo para la Iglesia y ordenado a la salvación.

sábado, 26 de junio de 2021

Obispos o agradaores

     Los agradaores se dedican a acariciar los oídos de sus señoritos y hacerles pequeños servicios, que se encuentre cómodos y con su vanidad bien satisfecha. Los mejores se anticipan y van más allá de los deseos de los señoritos, pero con algún grado de contención para evitarles el ridículo. En el agradaor se mezclan el beneficiarse de la benevolencia del agradado y la inclinación natural o adquirida con el ejercicio.
     Los obispos deben enseñar el camino estrecho que lleva al Cielo. Están al frente de una porción del Pueblo de Dios a la que tienen que apartar de los errores y proteger de los que hacen daño a ese Pueblo. Ser obispo fiel y hacer amigos es difícil, desagradará a los enemigos de Dios que se convertirán en enemigos personales del obispo.
     En nuestra misma España y hace menos de un siglo algunos obispos fueron mártires (memoria histórica de la buena). Nadie recuerda un agradaor mártir. Seré mal pensado, pero veo a muchos de nuestros obispos muy lejos del martirio, como corresponde a un híbrido entre agradaor y general de cierto país sudamericano, militares de los que se decía que antes morirían de parto que en combate.

jueves, 11 de marzo de 2021

Otro funeral lamentable

     Acabo de asistir al funeral de una persona cuya fe no conozco, pero si su nula práctica. Desdichadamente los que asisten a un funeral suelen parecerse al difunto y, para dar una idea del nivel, basta saber que al llegar me los encontré dentro del templo de pie charlando –algunos tardaron en callarse cuando salió el sacerdote a celebrar- y, a la consagración, de 62 asistentes nos arrodillamos dos. ¡Fariseo, te crees mejor que los demás por guardar silencio y arrodillarte a la consagración! Ni mejor ni peor, solamente que el que no sabe ni como comportarse en un lugar y un acto es que no frecuenta tales lugares y actos.

viernes, 22 de enero de 2021

Tronar o venir a menos

     Cuando era niño oía comentarios sobre familias tronadas y venidas a menos. Ahora no escucho esas expresiones, pero la realidad que encierran sigue vigente y en ocasiones se nos presenta la disyuntiva entre tronar o venir a menos.
     Una familia tronada y una venida a menos son casi lo mismo, familias que fueron ricas y perdieron patrimonio e ingresos. La diferencia está en la actitud que tomaron a medida que sus economías fueron mermando: las tronadas siguieron gastando y manteniendo sus pretensiones hasta el desastroso final, las venidas a menos fueron adaptando su vida a sus menguantes posibilidades hasta alcanzar un nuevo equilibrio económico en un nivel más modesto. Las familias tronadas podían acabar rotas –una tía abuela mía se enteró de la ruina cuando su marido desapareció dejándola en la miseria con varios hijos-, totalmente desacreditadas en lo social y mercantil, hasta sin casa y algunas veces en la cárcel. Las familias venidas a menos pueden conservar parte de sus relaciones sociales y algunos bienes de su época de esplendor, cosas como una muy buena casa que en su estado decaído ya no podrían comprar, pero como no dejaron deudas ni estafaron a nadie y sus menguados ingresos alcanzan para el mantenimiento ordinario, pueden seguir viviendo en ella.